La industria sanitaria apuesta por los tejidos antibacterianos derivados de algunas plantas, como es el cáñamo. Esta fibra natural es resistente, se hace más suave con cada lavado, proporciona 220% veces más fibra que el algodón y es perfecto para la fabricación de cortinas sanitarias, ya que es muy transpirable, absorbe la humedad y tiene propiedades antibacterianas.

Sus fibras se caracterizan por ser largas, fuertes y duraderas, son cerca del 70% de celulosa y contienen bajos niveles de lignina (alrededor de 8 a 10%). El diámetro de la fibra está entre 16 y 50 micras. La fibra de cáñamo, tiñe bien, resiste el moho, bloquea la luz ultravioleta por lo que tiene excelentes niveles de opacidad y lo más importante tiene propiedades naturales antibacterianas, ideales para la confección de cortinas destinadas a uso hospitalario.

Además, la planta de cáñamo crece muy rápido, sin la necesidad de mucha agua o productos químicos, lo que hace que la producción sea más ecológica que con otros tejidos. La producción de cáñamo es muy conocida en México, concretamente en ciudades como Querétaro, Morelia, Puebla de Zaragoza, Cuernavaca entre otras.

Otras combinaciones como la mezcla de lino sostenible y algodón orgánico, con un porcentaje del 62% y 38%, respectivamente dan resultados excelentes junto a los tratamientos ionizados de estas fibras antes de su confección en urdimbre. Esta combinación hace que sea el doble de resistente que el propio algodón, consiguiendo una resistencia a la abrasión, además de poder lavarse incontable veces sin que tenga un desgaste significativo.

El lino también seca muy rápido y es termo regulable, lo que significa que se adapta bien al clima, se mantiene ligero y fresco en verano, sintiéndose seco al tacto debido a que solo absorbe un 20% de humedad, favoreciendo la no proliferación de hongos y microorganismos.

Antibacteriano

Fungicida

Neutraliza olores

La fabricación de cortinas para hospitales con fibras vegetales está demostrado que ayuda a reducir la contaminación, con una producción más sostenible. Otra de sus ventajas es que las fibras vegetales naturales son hipoalargénicas, por lo que evitan las irritaciones de la piel en el caso de su uso en sábanas para camas de hospital que es donde hay más contacto. Naturalmente esta propiedad no es tan esencial en una cortina de hospital, siendo más prioritario la capacidad ignífuga y antibacteriana